La úlcera corneal es una de las urgencias oftalmológicas más frecuentes en perros. Se produce cuando la capa superficial de la córnea —el epitelio— sufre una erosión o pérdida de tejido, exponiendo las capas más profundas del ojo a infecciones y complicaciones graves.
¿Cómo saber si mi perro tiene una úlcera corneal?
Los signos más habituales son lagrimeo excesivo, el ojo parcial o totalmente cerrado, fotofobia, enrojecimiento ocular y que el perro se frote el ojo con la pata. En casos avanzados puede apreciarse una mancha blanquecina o turbiedad en la córnea. Ante cualquiera de estos síntomas, la consulta con un especialista es urgente: una úlcera no tratada puede progresar en horas y comprometer la visión de forma permanente.
Diagnóstico y tratamiento
En Vission Veterinarios realizamos un examen oftalmológico completo que incluye la tinción con fluoresceína, prueba indispensable para confirmar y delimitar la úlcera, junto con otras exploraciones según la gravedad del caso. El tratamiento varía en función de la profundidad y origen de la lesión: desde colirios antibióticos y protectores corneales hasta intervención quirúrgica cuando la úlcera es profunda, complicada o no responde al tratamiento médico.
Existen además úlceras crónicas o recurrentes, frecuentes en razas braquicéfalas como el Bóxer o el Bulldog, que requieren técnicas quirúrgicas específicas como la queratotomía superficial en rejilla o la debridación corneal.
¿Dónde atendemos?
Contamos con centros en Oviedo y Gijón, y atendemos regularmente en Cantabria y León. Si tu perro presenta síntomas oculares, no esperes: en oftalmología veterinaria, actuar rápido salva visiones.
Preguntas más frecuentes
¿Puede curar sola una úlcera corneal en mi perro o gato?
Depende del tipo y la profundidad. Las úlceras superficiales sin complicaciones pueden resolverse en 5–7 días con tratamiento médico correcto. Sin embargo, muchas úlceras en perros —especialmente en razas braquicéfalas como el Bóxer o el Bulldog— tienen tendencia a cronificarse y no cicatrizan sin intervención especializada (queratotomía en rejilla o desbridamiento). En gatos, el herpesvirus felino es causa frecuente y requiere un abordaje específico. Nunca apliques pomadas o colirios sin prescripción: algunos corticoides empeoran gravemente una úlcera activa. Ante cualquier signo de molestia ocular, consulta con un especialista.
¿Cuándo necesita cirugía una úlcera corneal?
La cirugía está indicada cuando la úlcera es profunda (más del 50 % del espesor corneal), cuando hay riesgo de perforación o cuando el ojo ya ha perforado. En esos casos se realiza un injerto conjuntival o, según la gravedad, otras técnicas reconstructivas para salvar el ojo y la visión. También se recurre a la cirugía en úlceras refractarias que no responden al tratamiento médico tras 7–10 días. La detección precoz es clave: una úlcera que se trata a tiempo con medicación puede resolverse sin pasar por quirófano; una úlcera descuidada puede llevar a la pérdida del ojo en cuestión de horas.

